La nueva oleada de niños cósmicos

“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”.-Jean Jacques Rousseau (1712-1778) Filósofo francés


Se dice que nadie nos enseña a ser padres, seguramente si tienes hijos alguien te lo dijo para justificar lo mal que te sentías por reprimir o castigar al niño cuando tratabas de “educarlo”. El tema de la educación de los niños resulta un tanto complejo para algunas personas, sobre todo aquellas que quieren ver en sus hijos la realización de sus sueños frustrados. Esto siempre jala hilos sensibles dentro de las personas y lo muestran al sentirse agredidas por este tipo de comentarios.

Es egoísta e irresponsable pensar que esta nueva generación de niños que vienen a romper esquemas como grandes guerreros, están aquí para satisfacer tus problemas de soledad, de frustración o simplemente para desbordar tus erróneas ideas de satisfacción vanidosa ante la sociedad, gritándole al mundo sobre esos perfectos hijos que tienes.

Si bien hemos pesado que la formación académica en las escuelas es verdaderamente obsoleta para la nueva ola de niños cósmicos, también resulta un tanto absurdo el pretender educar a estos niños en casa de la misma forma que lo hicieron nuestros padres con nosotros. Con esto no pretendo decir que no se establezcan las reglas y la disciplina en nuestro hogar, pues las bases familiares son muy importantes en la formación de cualquier niño en casa. Sin embargo, para poder orientar a estos niños, debemos conocerlos.

Hace dos días me mandó llamar la maestra de mi hija, argumentando lo siguiente: tiene mala actitud en clase, cuestiona todo lo que le digo, externa lo que no le agrada en relación a la clase (eso hace que los demás niños se pongan de su lado) o defiende su punto de vista ante cualquier situación en clase incitando a los demás a que hagan lo mismo, es extremadamente sensible, se molesta cuando un brabucón agrede a un niño más débil (eso hace que se meta en problemas constantemente) y no le importa relacionarse con otros compañeros porque se la pasa dibujando o pintando a la hora del recreo. No culpo a la maestra el tratar de educar con base en el obsoleto programa de estudios que el mismo sistema le proporcionó o bien, la experiencia que la formó a ella como educadora. Por mi parte, estoy aprendiendo a establecer reglas en casa con base en la personalidad y sus necesidades. Por esa razón asiste a clases de artes plásticas y artes marciales después de la escuela, sin embargo, el externar sus emociones y expresar lo que le desagrada, es parte de su personalidad, ella es auténtica y no pretendo cambiarla.

Sé que muchos tenemos dudas de cómo orientar a estos seres. Por esa razón, quiero compartir contigo el tipo de personalidad que tienen estos pequeños de la nueva ola cósmica:

Niños índigos: El término de “niño Índigo”, nació hace poco más de treinta años. Se decía que estos pequeños presentaban el aura color índigo.

De forma general estos niños se revelan en contra del orden impuesto en muchas áreas, por lo tanto, no les gusta recibir órdenes, aunque también suelen ser sensibles y creativos. Siempre buscan hacer las cosas por sí mismos, y sobretodo, se alejan de la deshonestidad y las manipulaciones. Estamos hablando de niños altamente intuitivos y con capacidades psíquicas, de clarividencia y premonitoras de los sueños.

Niños cristal: Los niños denominados como cristal, para la parapsicología descienden de los índigos; quienes a diferencia de ellos, estos no se llaman así por el color de su aura, sino por la vibración. Con frecuencia los seres cristal son diagnosticados con el Trastorno de Déficit de Atención (ADD), ya que por lo general son reflexivos y pensantes.

En el proceso de su desarrollo cognoscitivo, se pueden tardar hasta tres años en hablar, aunque mejoran sus habilidades de comunicación con los padres a través de la comunicación no verbal. En su crecimiento es posible apreciar su sensibilidad, calidez y afecto hacia quienes les rodean.

Niños Arcoíris: Los niños de vibración arcoíris, son aquellos que han nacido a partir del año 2000. A diferencia de los índigos o cristal, estos se caracterizan por poseer diferentes tipos de energía, lo que hace que les sea muy fácil reponerse de las emociones negativas, logrando fácilmente su equilibrio emocional.

Además, se considera que estos niños tienen capacidades especiales como médium o habilidad para curar a través de su alta energía. Igualmente, son seres que no sienten temor a nada y sienten que su misión principal es ayudar a la humanidad.

Niños diamante: Esta es la última generación de la ola de niños cósmicos que ha llegado a la Tierra a partir del 2009, gracias a importantes alineaciones planetarias, el término de “niños diamante” debe su nombre al aura blanca que irradian, la cual actúa como importante canalizadora de energía.

Estos seres diamante, tienden a ser intuitivos, psíquicos y místicos, aunque desde el punto de vista físico son hipersensibles, y por ello, pueden experimentar problemas de salud constantemente.

Amigo lector, no es fácil tener en nuestro hogar a uno de estos niños, pues para poder formar a esta ola de seres cósmicos debemos conocerlos, así como determinar sus emociones y personalidad. Si eres padre o madre de uno de estos niños, felicidades. Ahora nos toca formarlos con responsabilidad espiritual.