El amor en tiempos de crisis…

“Por una mirada, un mundo; Por una sonrisa, un cielo; Por un beso..., yo no sé… Qué te diera por un beso.”. –Gustavo Adolfo Bécquer.


Nunca imaginé que escribir sobre el amor me resultara tan difícil y no comprendo por qué. Al referirnos al amor hablamos de una palabra tan sencilla y muy simple sin embargo, con un  significado tan profundo que realmente no sé cómo iniciar con el tema, así que me apoyé en una de las citas del gran poeta Gustavo Adolfo Bécquer para inspirarme. Justo hablaba la mañana del día de ayer (19 de septiembre), con el director de la revista-portal CONTRAVERSION donde le digo lo difícil que es para mí escribir sobre el amor: “Memo, estoy más bloqueada que la avenida principal en plena manifestación a hora pico del día.” Poco después ocurre lo del terremoto en nuestro país.Resultado de imagen para SOLIDARIDAD

No escribiré sobre el amor de pareja que todos o al menos la mayoría conocemos, aunque haya sido la idea inicial en esta columna. No cabe duda que en los momentos más difíciles, es cuando conocemos el verdadero amor en las personas que dicen que nos aman pero, el amor más grande que he podido experimentar en los momentos más difíciles, fue el que se vivió después de esta tragedia. Cuando personas que no se conocen entre sí, tienen esas extraordinarias muestras de amor incondicional a grado tal que exponen su propia vida para salvar a otros.

No importa la lluvia, no importa el sueño ni el hambre, tampoco el cansancio… todo sea por ayudar al hermano en desgracia. Eso es amor verdadero e incondicional.

Te confieso amigo lector, que en el terremoto que sucedió justo hace treinta y dos años (en realidad no lo recuerdo), contaban quienes lo vivieron en esa época, de aquella gran solidaridad que hubo hacia los hermanos afectados; que las personas dejaban todo al momento  que sucedió esa espantosa experiencia que los marcó, para ayudar a la gente atrapada entre los escombros de los edificios, y departamentos que colapsaron y cayeron. Me resultaba difícil de creer todo aquello que sucedió en el terremoto de 1985 sin embargo, este día que he estado al tanto de lo que ha ocurrido, que he visto como las personas arriesgan su vida por salvar a los demás entre varillas dobladas, cimientos colapsados, entre los escombros de los edificios o departamentos, puedo ver la grandeza de nación que somos.

Cada uno desde su trinchera haciendo lo que corresponde, ofreciendo servicios y brindando ese apoyo a quien más lo necesita. Rescatando niños de escuelas destruidas, alimentando a brigadistas de apoyo, ¡En fin!… no puedo evitar derramar lágrimas al ver de lo que estamos hechos los mexicanos.   

Hubo quienes perdieron todo bien inmueble, sí. Pero hubo también quienes perdieron a personas amadas, desde niños pequeños hasta padres, esposos o esposas… dedico a ellos este escrito y este pequeño poema de Gustavo Adolfo Bécquer, porque este poema no solo es para un amor que se fue, es para un hijo un hermano, un padre o una madre del que no pudimos despedirnos…

“Por una mirada, un mundo; Por una sonrisa, un cielo; Por un beso..., yo no sé… Qué te diera por un beso.”.

Este poema nos habla de la entrega incondicional, nos habla de dar todo por el amor a la otra persona sea quien sea, este poema es para ti hermano que te fuiste en esta tragedia y dejaste un vacío en el corazón de alguien.

Gracias hermanos mexicanos, por demostrar que somos mucho más que un simple país con fronteras al norte y sur… por demostrar que somos los descendientes directos de la fuente universal, y que somos capaces de entregar ese amor incondicional… por sacar  la casta y decirle al mundo entero que somos un país de chingones, dispuestos a dar la vida por los demás…