EL REY NO HA MUERTO, NOMÁS AGONIZA

Había una vez un cantante que paso a pasito se convirtió en una figura preponderante en el género regional mexicano. Todo iba viento en popa, hasta que un día el


Departamento del Tesoro de EUA lo incluyó en una lista de prestanombres que le había el caldo gordo a “El Tío”. A partir de ese momento, esa insinuación labró su desgracia.

Julio César Alvarez Montelongo, protagonista de esta historia finge reír cuando por dentro se lo está cargando Gestas, ya que gracias a esa acusación no solo congelaron sus cuentas bancarias, sino que también se le canceló su visa de trabajo en el gabacho. Para amolarla de acabar su música desaparece de Spotify y YouTube, pero lo que resultó ser la gota que derramó el vaso fue el desprecio total de Televisa al correr al cantante de LA VOZ KIDS, so pretexto de que él puede dañar la imagen de la empresa, amén de que sería un mal ejemplo para los niños. ¡Cómo que se murió si me debía! ¡Por la memoria de Herman Monster y familia que lo acompaña! ¡Esto es absurdo! ¡Inverosímil! ¡Estúpido! Ahí entra la doble moral del otrora monopolio. ¿Cómo se atreven de darle con la puerta en las narices a un artista que sin condiciones los apoyó hasta lo último? El sacar a Julión de la jugada no significa que Televisa recupere la “buena” reputación que tuvo en otros tiempos. Ni que fuera gripa el que este cáncer amarillento limpie su denostada y percudida imagen. Sin apoyo mediático ni feria pa’ gastar el rey de la taquilla tendrá que volver a arar la tierra, ya que los medios que tanto lo apoyaban están cavando su tumba. ¡Hipócritas! ¡Buitres! ¡Malagradecidos! ¡Buitres! Cual muñeco de trapo, después de usado se olvidan de él.

El rey no ha muerto, nomás agoniza, y Televisa le acaba de dar el tiro de gracia. Su cese en LA VOZ KIDS trajo sobre si efectos colaterales., pues no solo pararon la grabación de los shows, sino que Lucero y Carlos Rivera también fueron pasados por las armas, quedando fuera del reality musical, cuyas grabaciones se reanudarán el año que entra. Que mala forma de acabar con la carrera de un artista que recibió por regalo el desdén de los medios, nomás falta que la radio deje de tocar sus canciones. FINE, FINE, FINE, MR. TRUMP. VERY GOOD, VERY GOOD, VERY GOOD, VERY VERY VERY VERY GOOOOODDDDD!!!!!